martes, 22 de diciembre de 2015

Movie Review: Star Wars The Force Awakens

Disclaimer: como podréis imaginar, este post es un análisis completo y pormenorizado de Star Wars: The Force Awakens. Por ello, está repleto de SPOILERS TAN GRANDES COMO LA ESTRELLA DE LA MUERTE e información relativa al argumento, personajes, situaciones y momentos clave de la película. Si no la habéis visto, dejad de leer ahora mismo. Cuando la hayáis visto, estaré encantado de que entréis al blog a compartir vuestra opinión.



Tras insoportables años de espera, varios trailers con los que los fans hemos babeado durante semanas e innumerables especulaciones y teorías respecto al argumento, finalmente llegó el día. Diez años habían pasado desde que George Lucas nos la colara con eso de que "el círculo se ha cerrado" en La Venganza de los Sith, y por fin, el 18 de Diciembre de 2015, tuvo lugar el estreno cinematográfico más esperado del año, si no de la década: The Force Awakens, la primera película de la nueva trilogía de Star Wars con la que el reputado J.J Abrams promete devolver a la saga más revolucionaria y querida de la historia del celuloide a su gloria original. Un Episodio VII con el que muchos fans llevaban soñando desde hace más de 30 años, y un nuevo comienzo para una franquicia actualizada durante los últimos años mediante las precuelas (Episodios I-III) y series de animación (The Clone Wars, Rebels) pero claramente necesitada de volver a sus raíces y a la esencia con la que llegó, vió y conquistó en el ya lejano 1977. 

Han, Leia y Luke han vuelto. Para muchos, esta noticia ya es motivo suficiente para llenarnos de felicidad para toda la vida, y el que sea Abrams, creador de hitos como Perdidos y responsable directo de la resurrección de Star Trek, no hizo sino elevar el hype hasta un nivel tan sólo comparable al estreno de La Amenaza Fantasma en 1999. Ningún otro evento en la historia de la cultura popular puede compararse al estreno de una nueva película de Star Wars, y por suerte los designios de la Fuerza quisieron que tuviera la suerte de vivir semejante experiencia en la Gran Manzana.

Rumbo al cine

Tras varias horas peleando con mi ordenador, colapsando Internet y castigando sin piedad la sufrida tecla F9 del teclado, finalmente pude hacerme con mi entrada para asistir al estreno de Star Wars: The Force Awakens en el impresionante AMC Loews IMAX 3D de Lincoln Center, New York. Llevaba tiempo queriendo ir al cine más aclamado de la ciudad, y sinceramente, no creo que exista un motivo mejor ni más propicio para descubrirlo que el regreso de los héroes de mi infancia a aquella galaxia tan lejana. ¿Qué importa que sea en primera fila y que mis cervicales necesiten de un buen baño en un tanque de bacta tras la proyección? La ocasión bien lo merecía. 

Con esto ya lo tengo todo para ir a ver la nueva de Star Wars

Como es habitual en mí, me planto casi dos horas antes en el cine luciendo orgulloso mi sable láser de Kylo Ren, el nuevo villano de la película. Pese a todas las medidas de seguridad desplegadas en los cines americanos para intentar evitar tragedias como la acontecida durante el estreno de The Dark Knight Rises, AMC permitió a los fans traer los sables láser a la sala (lo cual es de agradecer, ya que otras cadenas como Regal ni siquiera permitieron la presencia de estas formidables armas para tiempos más civilizados). Eso sí, nada de máscaras, cascos, face painting o blasters.

Tras declinar amablemente la oferta de un fulano que intenta venderme una entrada en la puerta, accedo a los macrocines. La tienda con artículos de The Force Awakens exageradamente overpriced incluso para lo que es habitual en Nueva York me dio la bienvenida, y como aún me sobraba tiempo aproveché para hacer un poco el friki por los pasillos hasta que decidí subir a la zona de espera de la sala IMAX en la planta superior.





El venerable mendigo Sith os da la bienvenida a su templo de sabiduría

Poco a poco va llegando gente al tiempo que los afortunados asistentes al pase anterior salen de la sala. Uno no puede evitar acordarse de la escena de los Simpsons en la que Homer destripa el final de El Imperio Contraataca a los pobres pardillos que hacen cola a la salida, adelantándose de forma profética a uno de los principales problemas del Primer Mundo: los odiados y temidos spoilers que invaden sin piedad las redes sociales. Saco los auriculares para escuchar música y aislarme de las conversaciones entusiasmadas de la gente. No funcionan. No oigo nada, salvo las voces de fondo gritando exultantes algo de "Darth Vader" y "the Dark Side". ¿Saldrá Darth Vader al final? ¿Se pasará Rey al Lado Oscuro? Me planteo seriamente qué narices hago ahí, por qué no me voy a otra parte a esperar, y por qué, en resumen, soy tan gilipollas.

There's been an awakening...
No mucho después se forma la cola a la entrada de la sala. No somos muchos, pero se nos ve con ganas. Uno de los asistentes lleva mi misma bufanda, la exclusiva de Lootcrate, y me lo hace saber. Delante de mí, un padre bastante más friki que su hijo charla conmigo sobre las espadas que ambos llevamos al estreno. Al rato entramos y ocupamos nuestros asientos. El ticket no mentía: primera fila. Más que ver la película voy a estar dentro de ella (al fin y al cabo ése es el lema de IMAX...).

Tras más de media hora de trailers (algo habitual en la sociedad americana y a lo que ya casi me he acostumbrado), aparece por fin el logo de Disney (la gran duda de si saldría o no queda despejada) y el esperadísimo Lucasfilm. He de decir que en la sesión a la que fui no había mucho ambiente fan. Aparte de una familia genialmente caracterizada (el padre con el albornoz de Chewbacca, la mujer de Leia y el niño pequeño de Luke) y algún que otro tándem padre-hijo con sables láser, los fans de aquella sesión del 18 de Diciembre a las 18:00 estaban bastante más contenidos de lo que esperaba. Eché mucho, mucho de menos a mis amigos españoles, que supuse (y con razón) que la estarían liando en el estreno a miles de millas de distancia de NYC. Por eso, cuando al aparecer el mítico logo verde tan sólo escuché un par de tímidos "whooo" en las filas de atrás, encendí mi flamante nuevo sable láser, lo encendí y apunté a la pantalla animando a las masas. Llevaba toda la vida esperando este momento, vivir un estreno de Star Wars en EE.UU sable láser en ristre, y no iba a dejar pasar la oportunidad. La gente se dejó llevar tras mi gesto, y comenzó a aplaudir y gritar hasta que llegó el solemne "A long time ago in a galaxy far, far away...". El silencio invadió la sala. This is it. Star Wars was back!

SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS           SPOILERS           SPOILERS


jueves, 1 de octubre de 2015

El hogar de Spiderman en Chrystie St.

Tratándose del superhéroe más puramente neoyorkino del planeta, no resulta sorprendente que la ciudad de Nueva York esté repleta de localizaciones reales donde nuestro amistoso vecino Peter Parker ha dejado su huella telaraña tanto en el mundo de las viñetas que le vio nacer como en la gran pantalla. Spidey es más que un superhéroe en Nueva York: es uno de los iconos más queridos de la Gran Manzana, un símbolo de la ciudad de los rascacielos que gracias a Marvel ha acercado la impagable (literalmente) experiencia de vivir en Nueva York a millones de fans de todo el globo, ya sea peleando contra el Duende Verde en Times Square o saltando por la ventana de su hogar en Forrest Hills mientras lucha cada final de mes con su mayor archienemigo: las facturas. 

Uno de los lugares donde neoyorkinos y turistas por igual pueden empaparse, si bien brevemente, del mundo del trepamuros es el 187 de Chrystie Street, un pintoresco bloque de apartamentos situado entre el barrio del Bowery (hogar del superhéroe Luke "Power Man" Cage) y el conocido Lower East Side (cuna de "la Adorable Cosa de Ojos Azules", Ben Grimm de los 4 Fantásticos). En este edificio fue donde Peter Parker, interpretado por Tobey Maguire, malvivía en un mugriento piso que podía permitirse a duras penas gracias a su fugaz trabajo como repartidor en el mítico y ya analizado en el blog Joe's Pizza en Spiderman 2 (en mi opinión, la mejor de todas las películas del arácnido hasta la fecha con bastante diferencia).




Si bien no hay mucho que ver salvo la fachada, resulta complicado no imaginarse a Parker saltar desde una de estas ventanas y lanzarse a la aventura por las calles de Manhattan telaraña en ristre. Como curiosidad, justo al lado se encuentra una de las coctelerías de más prestigio internacional del planeta, Experimental Cocktail Club (ECC), por lo que si os animáis a salir de fiesta por el Lower East Side este sitio es excelente para iniciar el recorrido nocturno y brindar a la salud de una de las figuras más importantes de la cultura popular.


lunes, 24 de agosto de 2015

Burger Joint...better than Bob's!



Los que como yo seais fans de las peripecias de la familia Belcher en la exitosa comedia animada Bob's Burgers seguro que esbozáis una sonrisa con esta original forma de atraer clientela que han utilizado los responsables del Burger Joint de Greenwhich Village (33 West 8th Street), junto a la conocida tienda militar Uncle Sam's. Desconozco si en el interior los nombres de cada hamburguesa se basan en un juego de palabras como en el local de Bob, pero desde luego la pizarra invita a descubrir si realmente sus hamburguesas son tan buenas como dicen. He decir que creo que estuve en este sitio hace un tiempo, y me encantaron tanto por calidad como por precio. Habrá que repetir.

Y si todavía no conocéis Bob's Burger, sacad un rato para verla porque es realmente buena. 

Os dejo con esa inyección de buen rollo a ritmo de ukelele que es su opening:





miércoles, 19 de agosto de 2015

Cápsula del Tiempo de Hello Kitty en Midtown East

Caminando hace unos días por Midtown East, cerca de las Naciones Unidas, me topé de bruces con algo que no se ve todos los días: un Hello Kitty gigante y transparente con todo tipo de juguetes, figuras, artículos de coleccionista y demás objetos singulares en su interior.

"Time After Time Capsule in NYC". ¿Quizá hubiera sido más adecuado ubicarla en Times Square?

La obra es una cápsula del tiempo (recipientes con objetos depositados por la gente con el objetivo de representar un momento determinado en el tiempo para cuando el contenido sea examinado en el futuro) obra del japonés Sebastián Masuda, un artista que comenzó este proyecto en Miami Beach el año pasado y que planea trasladarlo durante los próximos cinco años a otras ciudades como Amsterdam hasta finalmente abrir todas las esculturas en Tokyo con motivo de los Juegos Olímpicos de 2020. 

Superman, muñecas descabezadas, Minions...¡todo sea por las generaciones futuras!
Esta oda al kawaii (adorable, cute, en japonés) se encuentra en la plaza Daj Hammarskjold (calle 47 con la 2 Avenida) y estará ahí hasta el 13 de Septiembre de este año, así que si alguno estáis por la zona no dejéis pasar la oportunidad de echarle un vistazo.


lunes, 17 de agosto de 2015

Rutas frikis por NYC: Ghostbusters

"If there's something strange, in your neighborhood...who you gonna call?" 

¡A la Masa!


Better Call Saul!


Ghostbusters!

Pocas películas simbolizan tan bien ese cine que se hacía en los años 80 y que ha marcado completamente a una generación entera como Ghostbusters (Cazanfantasmas, en España). Tanto el clásico de 1984 como su secuela siguen siendo dos películas divertidas, entrañables y repletas de diálogos memorables ("Ray, cuando alguien te pregunte si eres un Dios...¡tú le dices que sí!"). Eso por no hablar de la mejor canción jamás compuesta para una película. Examinad vuestros sentimientos, sabéis que es verdad. Los Doctores Peter Venkman, Ray Stantz e Egon Spengler (a los que más tarde se unió Winston Zeddemore) son probablemente una de las cuadrillas más queridas de la historia del cine. El impacto de esta nueva y excitante profesión de riesgo fue mayúsculo, con innumerables productos de merchandising asociados y dos series de animación con las que un servidor echó innumerables horas frente al televisor. Sí, me refiero a la serie oficial cuyos personajes no se parecían en nada a sus versiones de carne y hueso y al producto bastardo y oportunista (pero no por ello...qué demonios, quizá por ello, tan memorable o más) con el coche que ponía caras y el gorila con sombrero. Del remake//revamp/tercera parte/atroz blasfemia que están realizando con unas protagonistas que parece que vayan a recoger la basura en lugar de enfrentarse a peligrosos ectoplasmas prefiero no opinar, que estoy teniendo un buen día y no lo quiero estropear.


En definitiva, ¿quién no ha soñado en su niñez con ser un Ghostbuster, atrapando ectoplasmas en la biblioteca de su barrio aun a riesgo de ser moqueado? Algunos, ya adultos supuestamente responsables, seguimos en ello.

Del mismo modo, y bondandes del filme aparte, prácticamente ninguna de esas joyas paridas en tiempos, sino mejores, más ingenuos y sencillos, refleja tan bien la ciudad de Nueva York como Cazafantasmas. Manhattan no es tan sólo el escenario, sino un personaje más dentro de la historia. Es evidente que los que a día de hoy gastamos como mínimo treinta primaveras hemos conocido el 80% de Nueva York por las películas con las que hemos crecido desde el salón de nuestra casa, y Cazafantasmas es un ejemplo inmejorable de esta simbiosis entre la magia del cine y el encanto de la ciudad que nunca duerme. Personalmente, creo que me resulta imposible pensar en Nueva York sin evocar por un momento el muñeco gigante de Marshmallows sembrando el caos por la ciudad, la Estatua de la Libertad y el Titanic adquiriendo vida propia en el Pier 34, Slimer (Moquete, en España) aterrorizando a los sufridos conductores de los icónicos taxis amarillos y los derrotados parapsicólogos huyendo por la escalinata frontal del Schwarzman Building flanqueados por los leones de la Biblioteca Pública de Nueva York. El romance entre Ghostbusters y la ciudad de Nueva York es evidente e inseparable.

Por todo ello, porque la película lo merece y porque es un post que llevo muchísimo tiempo queriendo escribir, os dejo con esta pequeña ruta friki del Nueva York de los Cazafantasmas en la que nos recorreremos prácticamente todo Manhattan de abajo a arriba. Así que cargad vuestra Metrocard y ponéos un calzado cómodo, porque empezamos.

miércoles, 15 de julio de 2015

Do the Bartman at Fox News

Lo sé, tengo el blog abandonado desde hace mas de 2 meses. Llevo desde ese tiempo hasta arriba de trabajo (problemas del Primer Mundo, y que duren), practicamente paso todo el día fuera de casa y me cuesta encontrar tiempo para actualizar este vuestro rincón para descubrir frikadas neoyorkinas.

Precisamente camino al trabajo, justo antes de girar desde Rockefeller Center rumbo a Times Square, es como me encontré por sorpresa con este pequeño homenaje a uno de los personajes más queridos e influyentes del mundo de la animación: Bart Simpson, o más concretamente su alter ego en los 90, Bartman.





Desconozco si lleva ahí toda la vida o es un añadido reciente, pero este busto del icono de los Simpsons situado frente al edificio de Fox News desde luego llama atención. Según indica su placa la autora de esta simpática escultura es ni más ni menos que Nancy Cartwright, la actriz de doblaje que da vida a Bart en su versión original.

Mirando este pequeño tributo a la serie de animación más querida y revolucionaria de todos los tiempos uno no puede evitar viajar a comienzos de los 90, cuando Bart era el protagonista absoluto de la serie y los monopatines, radiocasettes y guitarras eléctricas eran todo lo que te hacía falta para ser guay en la vida. Recuerdo perfectamente el videoclip de Bart Simpson cuando emitían la serie en la 2, así como sus videojuegos de Game Boy y NES en las portadas de todas las revistas del sector. Nostalgia pura.


domingo, 3 de mayo de 2015

Movie Review: Avengers Age of Ultron



El evento: Marvel Avengers Double Feature

Por fin, tras meses de trailers, especulaciones e incontrolable hype, llegó el día: el 29 de Abril se preestrenaba Avengers Age of Ultron, esperadísima secuela de la película de superhéroes más exitosa, espectacular y divertida de la historia (estaréis de acuerdo conmigo en que The Dark Knight es un peliculón en parte porque entre sus muchas virtudes destaca el ser capaz de posicionarse fuera del género superheroico y ser brillante como un thriller puro y duro).

Dicho día tuve el inmenso privilegio de poder asistir a una sesión doble especial con la proyección de Avengers a las 16:00 h seguido del estreno de Age of Ultron a las 19:00 h en los cines AMC Loews de la 34th St. (en el extremo sureste del muy marvelita barrio de Hell's Kitchen, Manhattan). Gozar de la oportunidad de asistir a un evento semejante, en la ciudad donde no sólo germinó el Universo Mavel sino el mismo concepto de "comic de superhéroes" y rodeado de auténticos marvelitas neoyorkinos que aplaudían y gritaban con entusiasmo a cada momento memorable conocido y nueva sorpresa con la que el Sr. Whedon nos brindó, fue una experiencia verdaderamente inolvidable. ¡Incluso hice algunos amiguetes por el camino!

Divertido mural en las taquillas del AMC Loews de 34th St.


Empecé el día como ya he aprendido a hacerlo en esta loca y vibrante ciudad: haciendo las cosas con cuatro horas de antelación. Así que me planté en el cine a las 12:00 h y, sorpresa, ya había cinco chavales al inicio de la cola. Recogí mi entrada no numerada en el mostrador, y tras asegurarme de que correspondía a la sesión en IMAX 3D me fui a hacer tiempo por Manhattan. A las 13:00 h decidí que era hora de comer, así que me dispuse a rendir mi particular homenaje a los Vengadores de Joss Whedon zampándome un riquísimo shawarma de un Pitopia situado, muy convenientemente, en la acera de enfrente del cine.  

Recomendación de Tony Stark...en este caso para antes de la gran batalla, no para después.
Pocos minutos después de que ocupara mi lugar en la cada vez más larga y animada fila de ansiosos fans, nos hicieron pasar ordenadamente dentro del cine.  

Sí, son de la Distinguida Competencia...pero también hay ganas de esto, ¿eh?

Cumpliendo la promesa que hicieron en su página web, los asistentes a tan especial velada fuimos obsequiados con un exclusivo regalo de Marvel. En este caso, un chulísimo poster de la película con los Vengadores principales del MCU (Marvel Cinematic Universe) en toda su gloria. Y el lanyard con la entrada grapada en la cinta...un gran recuerdo.

¡Que empieza la peli!


Se apagan las luces. Llega el momento. Un representante del cine nos da la bienvenida y nos avisa de que entre las dos películas se van a sortear productos Marvel con una especie de trivial friki donde los más rápidos se llevarían premio. En la realidad resultó ser falso: el premio fue a los más rápidos que además estuvieran cerca del caballero en cuestión para que éste pudiera oir la respuesta correcta.   

Revisionar un peliculón como la primera Avengers, en un impresionante IMAX 3D que nos dejó a todos boquiabiertos y celebrando con toda la audiencia los mejores momentos de este hito de la cultura popular fue un placer increíble. Fin, créditos, Thanos, créditos shawarma y descanso para ir al baño.

Se apagan las luces de nuevo. Ahora sí que se avecina, como diría Doc Brown, some serious shit. La expectación, palpable en el ambiente, rompió en aplausos cuando apareció de nuevo el reconfortante logo de Marvel para presentar esta vez el verdadero motivo por el que estábamos reunidos aquella noche: Avengers Age of Ultron.

martes, 28 de abril de 2015

Rats! Mickey Mouse is dead!



NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Impactante y original graffiti cargado de humor negro donde descubrimos una triste realidad: Mickey Mouse terminó sus días aplastado por un gigantesco trozo de queso. Ironías de la vida.

Se encuentra entre Brooklyn Heights y DUMBO, muy cerca del Puente de Brooklyn, aunque según parece existe otro similar en Williamsburg. 

martes, 21 de abril de 2015

Going MAD! Weird Al Yankovic y John Ficarra en Barne's & Noble

Finalmente llegó el día. Madrugón considerable para desplazarme al Barnes & Nobles de Union Square (lugar que está empezando a convertirse en un segundo hogar) y comprar el ejemplar 533 de la descacharrante revista MAD. Leerme la revista entera mientras desayuno en la cafetería intentando aguantarme la risa para no atragantarme con el hot chocolate y la cookie de S'mores. Pasar el día con la revista a cuestas disfrutando de todo lo que el East Village puede ofrecerme (estad atentos a próximos posts) hasta que llego 2 horas antes a ver si hay ambientillo...y me encuentro con que ya hay 50 personas en la fila, algunos de ellos disfrazados. 

Alrededor de las 18:20, llega el hombre que todos queremos ver. Weird Al Yankovic, el rey de la parodia musical, ídolo de masas y comediante sin igual. 

Para redescubrir los grandes éxitos con los que este genio entró a formar parte de la cultura popular o directamente descubrirle (nunca es tarde), os recomiendo leeros mi anterior post sobre Weird Al Yankovic.

No vino solo. Como ya anunciaron en los carteles esa misma mañana, John Ficarra, nada menos que el VP y Editor Jefe de la revista MAD estuvo a su lado para conocer a sus fans y firmar los ejemplares del número especial en el que el gran Al hizo las labores de Editor Invitado...un honor que no se repetía desde hace 60 años.


El momento con este asistente fue especialmente memorable, cuando empezó a cantar a Al y a todos los presentes una canción inspirada en él parodiando el tema Minority de Green Day. Auténtico momento fan que puede que esté por Youtube.

El genio, Weird Al Yankovic, con su firma en la revista

John Ficarra, máximo responsable de la revista MAD y un tío bien simpático

En cuanto enmarque la revista pondré alguna foto más. Hasta entonces, os dejo con algunos temas recientes de Al que no puse en mi anterior post.

Tacky, parodia del bombazo Happy donde además del histrionismo de Yankovic podemos disfrutar de un elenco de invitados de lujo



Perform this Way, sin duda uno de los mejores vídeos de este artistazo donde mete un buen repaso a Lady Gaga. Bestial y brillante.



Acabo con Polka Face, otro impresionante vídeo donde repasa algunos grandes éxitos de varios artistas (además del Poker Face, claro), a ritmo de Polka. 



Este White & Nerdy se despide. ¡Hasta pronto!

sábado, 18 de abril de 2015

Are you ready for the Ride of Thrones?

Como millones de ansiosos fans de todo lo que se cuece en Poniente y en las Ciudades Libres ya saben, el otro gran regreso de la temporada para el mes de Abril además de Mad Men Abril ha sido el exitazo indiscutible de la HBO: Canción de Hielo y Fuego Juego de Tronos (Game of Thrones).

La maquinaria publicitaria es poderosa en la HBO (a cuya tienda, por cierto, dedicaré un post algún día), y es por ello que ayer paseando en un precioso y soleado día por el siempre vibrante y animado Washington Square Park me encontré con nada menos que un Trono de Hierro bici-taxi!




El vehículo formaba parte de una campaña publicitaria para promocionar el servicio HBO NOW, y qué duda cabe que consiguió el objetivo de llamar la atención. Aunque por desgracia no te ofrecían pasesos por la ciudad, sí estaba permitido subirse al Trono para sentirse Rey de los 7 Reinos y subir tan magna instantánea a la red tras el hashtag #rideofthrones.


¿En serio lo dudábais?

Siempre un placer caminar cerca de Washington Square Arch...¡las sorpresas son diarias! Como muestra, esta pedazo de cazadora completamente pintada a mano que lucía orgulloso el propio artista a pocos metros del arco.




miércoles, 15 de abril de 2015

Time & Life Building: el cuartel general de los Mad Men

Como ya sabréis gracias a mi anterior post donde relataba el regreso de la serie desde el Hotel Roosevelt de Manhattan, este mes de Abril ha marcado el regreso de una de las producciones televisivas que mejor ha sabido recrear la sofisticación y el glamour del Nueva York de los años 60: Mad Men.

Junto a los menús especiales preparados por restaurantes aparecidos en la serie, exposiciones con vestuario y atrezzo del rodaje, conferencias con el creador y miembros del reparto y reuniones de fans preparados para sintonizar la AMC en un ambiente adecuado, el homenaje más acertado y el más cómodo de disfrutar es el que se encuentra desde hace unas semanas ubicado frente al Time & Life Building: un banco con la icónica silueta de Don Draper para que descansemos nuestras posaderas directamente sobre el símbolo más representativo de Mad Men.



No sólo eso: de forma temporal, el cruce entre la Avenida de las Américas y la 50th Street ha sido rebautizado adecuadamente.



Don Draper (John Ham) junto a su alter ego en Mad Men (Fuente: USNews)
Descansando el pandero, sí, pero con clase



¿Y por qué aquí, de entre todos los lugares de New York? Pues porque es en este edificio, concretamente en la Suite 3750, donde se sitúan las oficinas de la ficticia agencia de publicidad sobre la que gira la serie: Sterling, Cooper, Draper & Pryce (SCD&P). Situado en el 1.271 de la Sexta Avenida, en pleno corazón del Midtown y frente al legendario Radio City Music Hall, el Time & Life Building es un rascacielos de 48 pisos que se ajusta a la perfección al lujoso y ajetreado estilo de vida de los ejecutivos publicitarios formados en Madison Avenue. 

lunes, 6 de abril de 2015

El regreso de Mad Men: Series Finale Viewing Party en el Roosevelt Hotel

Ayer, domingo 5 de Abril de 2015, fue una fecha largamente esperada por cientos de neoyorkinos y fans de todo el mundo. No, no me refiero a la llegada del conejo de Pascua, sino al regreso de una de las series más premiadas, seguidas y glamourosas de la televisión actual: Mad Men. Más que una serie, un viaje al pasado donde nos empapamos del estilo, la elegancia y la sofisticación del Nueva York de los años 60 a través de los ojos de los ejecutivos de la agencia publicitaria Sterling, Cooper, Draper & Pryce. Toda la atmósfera de aquellos excitantes años se refleja en Mad Men. El vestuario tanto de ellos como de ellas, impecablemente arreglados. Los litros de alcohol vertidos y los cientos de cirgarrillos encendidos en cualquier ocasión, sea de índole personal o profesional. El machismo descarado dentro y fuera de la oficina. Las negociaciones y tensiones del trepidande mundo de las agencias publicitarias de Madison y Park Avenue. Los antros más bohemios del Greenwhich Village y los salones más lujosos de los restaurantes y clubs de moda. Más que la regia presencia de Don Draper o el encantador cinismo de Roger Sterling, el gran personaje de Mad Men es la maravillosa ciudad en donde se sitúa, mostrándola en uno de sus períodos más evocadores desde que se emitiera el primer episodio en 2007.



Uno de esos emplazamientos reales de la ciudad de Nueva York donde se ambienta la serie (hablaremos del resto en otros posts) es el Roosevelt Hotel. Bautizado en honor al presidente Theodore Roosevelt, esta maravilla arquitectónica es junto al Waldorf Astoria, el Plaza y algunos más uno de los hoteles más exclusivos y prestigiosos de la Gran Manzana, con 1.015 habitaciones y 52 suites, entre las que se incluye una Suite Presidencial de 360 m2 con cuatro habitaciones, cocina, salas de reuniones y terraza privada. Como curiosidad, el Roosevelt Hotel fue el primero en incorporar una televisión a cada una de sus habitaciones, hecho histórico acontecido en 1947.


El lujo que desprende el Roosevelt se siente desde el mismo momento en que cruzas sus puertas y te adentras en el majestuoso recibidor, y no resulta extraño que en algún momento de la producción algún personaje de Mad Men terminara alojándose ahí. Concretamente el protagonista, Don Draper, hace del Roosevelt Hotel su residencia principal cuando su primera esposa, harta de sus infidelidades y líos de faldas, le echa de casa. Cosas que pasan, incluso en las mejores familias. La verdad es que se lo gana a pulso. Curiosamente todas las escenas del exilio de Don fueron rodadas en Los Angeles, pero no es la única trama donde el Roosevelt actúa de escenario. Cuando Sal Romano (interpretado por el actor Bryan Batt) pide un Campari en el bar poco antes de que un cliente le ofrezca contemplar las vistas desde su habitación (sí, es lo que pensáis), ambos están en el Roosevelt Hotel, todo un símbolo del estilo de vida derrochador y despreocupado de Draper, Campbell y compañía.

sábado, 28 de marzo de 2015

Agenda: Weird Al Yankovic y MAD, juntos en NYC!


Dos de los mayores iconos del humor más absurdo y disparatado jamás perpetrado en los EE.UU se reunirán el próximo lunes 20 de Abril a las 18:00 h en la macrolibrería Barnes & Noble de Union Square para deleite de sus innumerables fans: ni más ni menos que el grandioso, el único, el incomparable Weird Al Yankovic estará firmando ejemplares del número 533 de la legendaria revista MAD.

Ante un anuncio semejante no hay término medio: o estáis como locos por estar ahí o más fríos que un invierno en Massachussets. Yo estoy ansioso por poder asistir a semejante evento, ya que soy desde hace muchos años un gran fan tanto de la publicación satírica más famosa del planeta como del gran Al.

Si sabéis quién es Weird Al Yankovic, cualquier presentación a estas alturas resulta del todo innecesaria. Si no tenéis ni idea de quién es, os diré que es un pedazo de artista conocido por haber perfeccionado el arte de la parodia musical hasta un punto jamás alcanzado por ningún otro cantante. La gran voz de Al, su irreverente estilo, los recursos invertidos en sus videoclips y, sobre todo, su arrolladora creatividad y estilo para coger el éxito del momento y cambiarle la letra para crear un nuevo y divertidísimo producto ha dado la vuelta al mundo. Como bien insinúan en cierto capítulo de una de mis series norteamericanas favoritas, 30 Rock (sí, habrá post de 30 Rock algún día), el que Weird Al Yankovic te parodie es el mayor honor que un artista puede recibir. Porque las parodias de Al no son tóxicas o recurren al insulto fácil...son genialidades.





Os dejo con algunos de sus mejores trabajos, los cuales si lleváis conectados a Internet desde hace ya un tiempo seguro que reconocéis porque pegaron bastante fuerte más allá de EE.UU.

lunes, 23 de marzo de 2015

Canadian Break

Hey everyone! Siento la falta de actualizaciones en el blog, recientemente se me han juntado importantes cambios en mi rutina laboral con unas merecidas vacaciones que he pasado hasta hace un par de días en mi nuevo país vecino: Canadá. El spring break, que llaman aquí.

Por ello, mientras saco tiempo para un nuevo post con recorrido friki por New York City (en breve, I promise), os dejo con un pequeño popurrí de descubrimientos frikis con los que me he encontrado estos días lejos de la Gran Manzana.

Comenzamos por Montreal, considerada junto con Quebec una de las ciudades más "europeas" de la Canadá francófona. Uno de sus grandes atractivos que llama bastante la atención al turista es la existencia de toda una ciudad subterránea repleta de centros comerciales, restaurantes, peluquerías, cines y muchas más amenidades que permiten a los montrealenses recorrer las principales zonas de la ciudad de una punta a otra sin enfrentarse al crudo invierno del exterior. ¡Hasta un estadio de hockey tienen ahí abajo! Recorriendo todo lo posible este prodigio de actividad underground encontré una tienda de juegos de mesa y demás frikadas cuya visita realmente merecía la pena. El espacio dedicado a todas las expansiones del imprescindible juego de cartas Munchkin es verdaderamente digno de mención.

El paraíso de los Munchkineros

Lego Avengers: Age of Ultron. ¡Qué ganas! 

De Montreal bajamos a Toronto, una urbe mucho más americana (también con ciudad subterránea, cosa muy canadiense) y con una extensión bastante mayor. Comenzamos con las curiosidades que encontré durante mi breve visita de un día.

sábado, 14 de febrero de 2015

Happy Valentine's Day!

Tanto si sois unos enamorados que piensan disfrutar de este día de un modo especial como si pasáis bastante del tema, os pongo algunos ejemplos de cómo el Día de los Enamorados puede ser una gran ocasión para regalar a vuestras parejas frikis. O a vosotros mismos, ¿por qué no?







Sí, éste cayó para mí

May the Love be with you!

jueves, 12 de febrero de 2015

Frik-eating: Tom's Restaurant

Morningside Heights es una zona chula. El campus principal de la prestigiosa Universidad de Columbia, la cercanía con el lado oeste de Central Park y el hecho de estar entrando directamente en lo que pocas calles más adelante se conoce como Harlem hace de este barrio del Upper West Side una interesante mezcla de efervescencia estudiantil y cóctel racial donde las copisterías y anuncios de habitaciones compartidas para universitarios comparten espacio con puestos de frankfurts, kioscos de pita y acogedores restaurantes de comida casera donde los turistas brillan por su ausencia y los parroquianos son marca de la casa. Y es que hay un dicho en New York: cuanto más arriba subas por Manhattan, mejor es la comida casera. 

De uno de estos sitios os voy a hablar hoy. Un restaurante de los de toda la vida, de los que llevan años y años satisfaciendo al barrio con una carta variada, asequible a todos los bolsillos y con un sabor hogareño difícil de encontrar en las masificadas trampas para turistas del Midtown. Cozy, como dirían por aquí.

¿Y por qué traigo a este blog, depositorio de recomendaciones frikis, dicho establecimiento? Tal vez estas fotografías basten para aclarar esta cuestión a aquellos que llevéis muchos años siguiendo de cerca las series de calidad producidas a este lado del charco.



Si este es el caso, probablemente os habréis percatado de que más allá de ser instantáneas a pie de calle también dan forma a una de las tomas más repetidas en una de las mejores y más influyentes producciones televisivas de la historia de la televisión americana: Seinfeld.